Correr con tu perro: todo lo que debes saber

Si tienes un perro sabes que necesita correr, salir, oler, marcar el territorio, explorar. ¿Por qué no aprovechas alguna de estas salidas para hacer ejercicio con tu mascota? Al principio le puede costar un poco adaptarse a tu ritmo, igual que a ti al suyo. Es una cuestión de tiempo, paciencia y confianza. Al final os conoceréis mejor y vuestra relación será todavía más sólida.

Además de tu perro, necesitarás, para ti, el equipamiento apropiado para correr, unas buenas zapatillas con amortiguación y agarre, además de ropa cómoda y transpirable. Hazte con todo lo que necesitas para correr ahorrando unos euros con un código descuento Sprinter.

Y para equipar a tu mascota, lo mejor es un arnés para el running. No uses una correa que le tire del cuello, sino una correa elástica y un arnés que se ajuste con velcros al cuerpo, que sea transpirable y mejor si tiene elementos reflectantes, aunque siempre se los puedes añadir tú. Además estas correas flexibles normalmente se atan a la cintura, o incluso algunas ya vienen con un cinturón, para que no tengas que llevar la correa en la mano. Lleva también contigo un dispensador de bolsas para los excrementos y una botella de agua, mejor con bebedero plegable, para tu perro y, de paso, lleva agua para ti también.

Correr con tu perro no es difícil y, si sigues estos consejos, en poco tiempo disfrutaréis del ejercicio juntos y además estaréis en plena forma.

Si es cachorro, no.

Deja que crezca, ya tendrá tiempo de salir a correr contigo. Correr largas distancias y llevar un ritmo de carrera puede ser perjudicial para ellos.

Enséñale primero a llevar el arnés.

Se tiene que acostumbrar a llevarlo, sentirse a gusto con él y saber cómo obedecer las órdenes llevando el arnés puesto.

Ve poco a poco.

Antes de correr, procura que haga sus necesidades, así estará a gusto. Lo mejor es que corras pocos minutos y veas cómo tu perro se va adaptando al ejercicio y al ejercicio contigo. No debes agotarlo ni forzarlo y si ves que no lo pasa bien, para.

Enséñale a que corra a tu lado o delante de ti. Por eso, es mejor empezar los entrenamientos en un lugar tranquilo, que no tenga mucho trasiego. Las primeras veces es mejor dejar que tu perro escoja el ritmo, así tú también sabes su alcance sin sobreesfuerzos.

Al igual que los humanos, los perros también tienen que empezar entrenando poco tiempo y poca distancia y, poco a poco, gradualmente, ir aumentándolos.

Haz paradas.

Durante la carrera, párate a ratos. Aprovecha entonces para darle un poco de agua y reforzar con mimos su esfuerzo.

Cuando veas que está cansado, sabrás que es el momento de parar. Ya volveréis a correr otro día. Llévate una golosina para premiarlo al final de la carrera.

Hidrátate e hidrátalo.

La hidratación es esencial, en las personas y en los perros. Es más, cuando hace calor los perros tienen dificultad para sobrellevar el calor, así que correr con altas temperaturas puede ser muy peligroso. Ten mucho cuidado si la temperatura supera los 20ºC. Ten mucho cuidado también con el calor también si vas a correr en asfalto. No olvides que tu perro no lleva zapatillas y siente todo el calor en sus almohadillas.

Cuida de sus almohadillas.

Después de la carrera revisa sus almohadillas. Revisa que no se haya hecho alguna heridita que se pueda infectar. Lo mejor es lavárselas con cuidado.

Si quieres empezar a entrenar con tu perro, visita antes al veterinario, para que le haga un chequeo y te diga si está en condiciones para correr contigo. Piensa también que no todas las razas se prestan a la carrera con sus amos. Las que más dificultades tienen para adaptarse al running son las de hocico corto, como el bulldog francés e inglés, o el boston terrier, así como los perros de tamaño pequeño. En cambio, los perros de pelaje corto o de hocico alargado correrán muy bien contigo, como el pastor alemán, el golden retriever o el jack russel.

Si no estás muy convencido con la idea de correr con tu perro, esto te ayudará: los perros corren por diversión, no para ganar una carrera o para perder unos kilos o para superar una marca. Verás que a medida que corras con tu mascota tú también empezarás a correr más por placer que por otros motivos y eso hará que te sientas mucho mejor. ¡Pruébalo!

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